La educación como clave para diseñar la vida

Una pequeña historia:

Una madre preocupada acudió a un sabio y le pidió ayuda. Su hijo tenía malas calificaciones en matemáticas. Sólo en la materia de arte traía buenas notas a casa.

Y, preguntó el sabio, ¿qué hiciste con él? La mujer, una madre muy dedicada, le dijo que lógicamente había obtenido la mejor tutoría de matemáticas para su hijo.

El sabio respondió: ‘Hubiera sido más inteligente buscar un buen maestro de arte y promover sus dones. No todas las personas están destinadas a ser un buen matemático.’

La educación es la clave para una vida de autodeterminación. Hay diferentes formas de educación. Por ejemplo, una forma común de educación en el mundo occidental es que las personas pueden aprender una profesión estandarizada que les permite participar en el mundo moderno como fuerza laboral calificada.

Hay muchas maneras de educar, múltiples canales que pueden estimular la capacidad humana para la educación. Y hay muchas áreas de la vida en las que uno se puede formar. La igualdad de oportunidades no existe. Pero los dones naturales pueden ser entrenados y útiles en el mundo en el que son necesarios.

La protección permanente de la selva tropical sólo es posible si las personas tienen acceso a información y conocimientos relevantes para ellos y su hábitat.

La gente siempre ha vivido en el bosque, por él y con él. ¿Quién sabe mejor que ellos cómo vivir en armonía con sus recursos? Las comunidades tradicionales viven de la tradición, los nuevos métodos son aceptados a regañadientes. Lo que ha funcionado se repite; si acaso, se varía un poco. El conocimiento se transmite a través de la narración y la muestra y la experiencia propia. Los medios de comunicación tienen en la actualidad acceso directo a la gente del Amazonas, informando por medio de palabras e imágenes, y generando así nuevas necesidades.

La lectura e internalización de contenido, tal como se educó en Occidente desde una edad temprana, no tiene costumbre aquí. Esto tiene consecuencias de largo alcance para la gente del Amazonas. Además de la gran influencia de los medios de comunicación, que tienen un acceso mucho más directo a las personas, las personas ni siquiera pueden leer cosas tan importantes como folletos, contratos o descripciones de efectos secundarios. Además de las consecuencias directas de estas limitaciones, para estas personas el mundo del conocimiento libre permanece cerrado. La brecha entre generaciones, entre aquellas con y sin oportunidades educativas en el mundo capitalista, ha aumentado dramáticamente. Fantasías sobre el mundo moderno, la envidia y la desconfianza se interponen a las posibilidades de síntesis y de crecimiento común y saludable.

Una nueva autoestima a través de la reciprocidad nos brinda una oportunidad. Al reconocer el conocimiento, el tesoro que alberga su cultura, se crea autoestima. Al saber que esta actividad también es valorada por las personas del resto del mundo, surge el sentimiento de hacer una contribución al mundo. Esta autoestima puede dar a las personas un lugar en la sociedad actual.

Personas del bosque para el bosque – entrenar al entrenador

Hay pocas personas que han “logrado” salir, aprender un oficio y encontrar un empleo para generar sus propios ingresos. Pocos de ellos realmente quieren regresar a su lugar de origen, especialmente porque no les proporciona ningún ingreso; y de ser así, el trabajo se paga mucho peor que en la ciudad.

Hablando claro, sólo unos pocos encuentran camino de vuelta a “su” gente. Es difícil contratar trabajadores competentes que vayan al bosque y trabajen con una asociación sin nombre. Esto dio origen a la idea de ofrecer oportunidades educativas que ayuden a la organización a completar las tareas futuras. Al mismo tiempo, este es un paso estratégico hacia la autosuficiencia de la asociación.

Nuestros ingenieros Silvia y Wellington son personas de bosque, y para el bosque. Muestran a la gente, con su propio ejemplo, que se puede hacer, que es satisfactorio trabajar para la propia gente, para el bien de la comunidad. Así se han convertido nuestra ingeniera Silvia y su hermano Wellington en un modelo a seguir para nuestra gente.

Anando y viajando se aprende a admirar

“Caminando aprendes a admirar” es un viejo dicho. Una característica típica de la gente de la cuenca del Amazonas es que no se movieron mucho. Viajar, en el sentido en el que la gente aquí entiende, no era una opción. Hasta hace poco, la gente todavía vivía en grupos migratorios en el bosque. Pueblos errantes, que debían conquistar nuevos espacios una y otra vez. Debido a la oferta escolar en Tamhsiyacu es que hay personas que se han establecido. Y al establecerse, tienen pocas posibilidades de comparar cómo llevan a cabo sus vidas otras personas en otros lugares.

Los viajes educativos a otros proyectos, a otros pueblos son parte del plan educativo. Aquí, las personas pueden comparar sus condiciones de vida, conocer otras realidades y soluciones, valorar sugerencias y aplicarlas a su propia situación.

La investigación como acto consciente de educatión

La investigación trata de desarrollar conciencia de cómo funcionan las cosas. Algo que ni el colonialismo, ni las estructuras de poder de la iglesia, han alentado o permitido. Dado que esta forma de trabajo científico en el Amazonas no ha cuenta con ninguna tradición – o lo que es peor – dado que la obediencia exigida por las autoridades ha eliminado cualquier interés en ella, se deben crear espacios de reunión que permitan los siguientes pasos de aprendizaje.

  • Reconocimiento de las condiciones.
  • Observar cómo se desarrollan las cosas bajo influencia.
  • Discutir influencias y definir nuevas medidas.
  • Evaluar en comunidad.

Hacer que los resultados estén disponibles para una comunidad más amplia.
Incluso si los puntos se pueden enumerar aquí, esto no debe ocultar el hecho de que se trata de un proceso muy extenso para la gente de la Amazonía, hasta que las formas de evaluación objetiva resulten fáciles y naturales.